Cobrás como siempre
Cobrás con tu caja, tu posnet o por transferencia. Fideliar no participa del cobro: no toca la plata ni la retiene.
Cómo funciona
Fideliar se apoya en algo que ya hacés todos los días: cobrar. Lo único que agrega es registrar ese monto a nombre de una persona. Todo lo demás (puntos, premios e historial) sale de ahí.
Economía directa
Sin tarjetas de sellos, sin cashback ni monedas paralelas. Un solo circuito de cuatro pasos que se apoya en lo que ya hacés y no frena la atención.
Cobrás con tu caja, tu posnet o por transferencia. Fideliar no participa del cobro: no toca la plata ni la retiene.
El cajero escribe ese importe en la pantalla de Fideliar y aparece el QR de esa compra. Son unos segundos, sobre lo que ya cobró.
Escanea con la cámara de su teléfono, sin instalar nada. Ve el comercio, la sucursal y el monto, confirma, y los puntos se acreditan ahí mismo.
El cliente elige un premio de tu catálogo y te dicta un código de 5 caracteres. Lo validás en la caja y se lo entregás.
Abrís la pantalla de mostrador en esta computadora, conectás tu teléfono con un escaneo y probás el circuito completo: cargar una compra, sumar puntos y canjear un premio. No hace falta registrarse.
Mostrador real
En hora pico hay apuros, teléfonos sin batería y pedidos que se preparan mientras se cobra. Para cada una de esas situaciones hay un camino, y ninguno frena la fila.
La caja genera un QR para esa compra. El cliente lo escanea con la cámara común del teléfono, ve el monto y confirma.
Una hoja impresa con un QR estable por caja. Escanearla no acredita nada: deja al cliente pendiente en esa caja para que el cajero le cargue la compra.
Para el pedido que nadie escaneó. El cajero busca a un cliente que ya existe, carga el monto e indica por dónde llegó. No crea la relación: para eso hay que escanear una vez.
Control de seguridad: la carga asistida solo puede imputar una compra a alguien que ya es cliente identificado. Un cliente nuevo tiene que escanear al menos una vez, así que nadie puede inventar un saldo a mano.
Tu programa
Sobre monto, puntos y premios, elegís qué ofrecer y dónde activarlo. Sin sumar reglas que el cliente tenga que aprender.
Elegís los premios, su valor en puntos y el stock disponible en cada sucursal.
Configurás promociones de puntos en las sucursales donde quieras darles impulso.
El premio de bienvenida le da a una relación nueva un próximo paso concreto.
Tus clientes pueden invitar a alguien sin crear otra moneda ni otro circuito.
La economía es una sola; los equipos, las cajas y el stock se controlan por local.
De cada compra identificada queda una fila con todo lo que hace falta para saber, más adelante, quién vuelve y cada cuánto.
Qué se puede leer con eso, en fidelización por monto.
El alcance, dicho de entrada. Fideliar fideliza y construye historial; todo lo demás de tu negocio sigue funcionando como hasta ahora.
La próxima venta puede traer la siguiente
Vos conocés a tus clientes. Nosotros te acompañamos para convertir esa relación en un programa listo para usar.
¿Preferís hablarlo? Escribinos por WhatsApp al +54 9 3562 41-5652.